Hace ya más de 6 meses que nuestra ciudad se vio sacudida por la indecencia de la corrupción. Una vez levantado el secreto del sumario de la Operación Nazarí, podemos confirmar la responsabilidad política del alcalde y su concejala de Urbanismo, y también del PP granadino que cada día se parece más al resto de este grupo lleno de imputados. La responsabilidad jurídica la señalará la judicatura, pero la falta de ética y la responsabilidad política las señala la gente, que no le gusta que le tomen el pelo.

Los partidos de la oposición y la ciudadanía granadina nos pusimos de acuerdo para acabar con esta infamia, pero en ningún momento esto ha supuesto un cheque en blanco para Paco Cuenca. Más bien al contrario, las demandas ciudadanas siguen creciendo frente al maltrato de las administraciones y la dejadez municipal.

A día de hoy seguimos sin ferrocarril aunque podríamos tenerlo en días por la vía de Moreda. Y los dirigentes del PSOE que acudieron a la manifestación del 17 de septiembre se han olvidado de que el Gobierno del PP que apoyó su partido no va a recuperar las conexiones y sigue sin soterrar el tren a la entrada de Granada.

A día de hoy no sabemos si el PSOE de la capital está a favor o en contra de la fusión hospitalaria. Ya hemos participado en dos movilizaciones masivas donde no han aparecido. A la tercera será la vencida y, vengan ellos o no, este domingo 27 de noviembre conseguiremos que por fin Susana Díaz rectifique el error garrafal de la fusión, y los recortes que lleva aparejados en la sanidad pública granadina.

A día de hoy seguimos sin saber cuál puede ser el presupuesto de nuestra ciudad para 2017, ni hay avances en la protección y dinamización de la Vega de Granada, ni tenemos claro si va a haber un nuevo sistema de transporte público que acabe con los retrasos y la masificación actual, ni tampoco hay un plan de choque para acabar con el desempleo que atenaza a miles de familias granadinas.

A día de hoy lo que se percibe en los gobernantes es el agotamiento y la parálisis previa a un cambio de ciclo. La paciencia de la gente no es infinita, así que es hora de que creamos en Granada. Ya es hora de que atendamos a las quejas y, sobre todo, a las propuestas de la sociedad civil granadina e imaginemos entre todos y entre todas una ciudad mejor. La participación deber ser la base para cambiar nuestra ciudad, porque cuando creamos Granada creamos futuro.

 

Artículo publicado en Granada Hoy el 24 de noviembre de 2016